• compartir / share

  • Contador de visitas

    • 163,363 desde enero 2009
  • “Las pruebas están en la botella. Lo demás son palabras”. - Fabio Bartolomei (Vinos Ambiz)
  • “El que defiende y hace vinos naturales es porque tiene una actitud ante la vida” - Malena (Observatorio de vino)
  • "Natural: [...] 3. adj. Hecho con verdad, sin artificio, mezcla ni composición alguna." - Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española
  • "El sulfuroso es una barrera entre tú y el vino" - Laureano Serres
  • "Se dice lo que se hace y se hace lo que se dice" - Art. 6 del Reglamento de la Asociacion de Productores de Vinos Naturales (PVN)
  • “No hay peor plaga para nuestros cultivos que los intereses económicos” - Winat Vineyard
  • "Sólo la naturaleza hace grandes obras sin esperar recompensa alguna" - Alexandr I. Herzen
  • "Volver al origen no es retroceder, quizás sea andar hacia el saber" - Macaco (del tema Moving)
  • "Oigo decir que los amantes del vino serán condenados. No hay verdades comprobadas, pero hay mentiras evidentes. Si los amantes del vino y del amor van al Infierno, vacío debe estar el Paraiso." Rubaiyat - Omar Khayyám
  • "BIBE VIVAS MVLTIS ANNIS" - Inscripción en la copa de vidrio romana de Trivulzio
  • Ya lo hago yo!
  • Miembro de

  • ULTIMOS TWEETS

  • PR Checker

Georgia: Viñedos al pie del Caucaso

Georgia es la región productora de vino más antigua del mundo. De hecho, nuestra palabra “vino” se deriva de “gvino”, que es  la palabra que se usa en Georgia. En los fértiles valles a ambos lados de la zona sur del Cáucaso se han cultivado las primeras vides desde hace mas de 7.000 años, tal y como han demostrado los arqueólogos. Se especula con que el origen del vino está en el zumo de uva que se dejó en un  pozo poco profundo, y que cuando fue a recuperarse había fermentado. A partir de entonces excavaron agujeros en la tierra donde metían vasijas de barro, llamadas Kvevri, con lo que controlaban la temperatura. Una vez fermentado lo cubrían con una tapa de madera y lo sellaban cubriéndolo de tierra. Algunas de estas vasijas podían llegar a estar enterradas hasta 50 años.

Otra costumbre muy extendida en Georgia y con orígenes remotos es la de beber el vino en los cuernos de los animales que componían sus rebaños, una vez limpios, cocidos y pulidos y a los que denominan Kantsi. También eran usadas las pieles para el almacenamiento del vino. Para beber y servir el vino, además de otros usos, se utilizaban también recipientes de arcilla, lo que propició el desarrollo de una importante industria alfarera con una alta calidad, que aún hoy es estudiada por los alfareros actuales para usar sus técnicas.

En la actualidad Georgia ocupa el segundo lugar en volumen de producción de uva dentro de los antiguos países de la Unión Soviética, detrás de Moldavia, siendo sus vinos los más apreciados. El vino es producido por miles de pequeños agricultores, sobre todo utilizando técnicas tradicionales.

En cuanto a las condiciones climáticas, los veranos son calidos pero sin llegar a alcanzarse altas temperaturas, y los inviernos suaves y sin heladas, debido a los vientos húmedos procedentes del mar Negro, que ayudan a suavizar el clima. Abundan los manantiales naturales y los arroyos que descienden de las montañas del Cáucaso, con aguas muy ricas en minerales.

En las zonas montañosas se producen  vinos semi-dulces, ya que debido a las condiciones climáticas y del suelo, la cosecha se realiza de forma tardía,  coincidiendo con la llegada del frío, lo que  impide la fermentación completa, por lo que el vino se queda con algo de azúcar. Este tipo de vino por lo tanto  se utiliza para un consumo rápido, ya que en primavera, cuando aumentan las temperaturas, los vinos tienden a volver a fermenta. Hoy en día, los famosos vinos de Georgia semi-dulce como Kindzmarauli y Khvanchkara están específicamente creados para preservar su alto contenido de azúcar.

Las variedades tradicionales de Georgia son poco conocidos en Occidente. Existen más de 500 variedades, pero solo 38 son oficialmente consideradas para la producción de vinos. Las más importantes son:

  • Rkatsiteli. Variedad blanco tan ampliamente cultivada en Europa oriental y central que ocupa el tercer lugar en el mundo en hectáreas cultivadas. Es la uva más utilizada para hacer vinos blancos georgianos. Tiene un alto contenido en acidez.
  • Saperavi. Variedad tinta, produce vinos tintos aptos para el envejecimiento prolongado. Tiene potencial para producir altos niveles de alcohol y se utiliza ampliamente para la mezcla con otras variedades menores. Es la variedad de uva más utilizada para hacer vinos tintos en Georgia.
  • Mtsvane. Variedad blanca, se mezcla a menudo con Rkatsiteli dotándola de mayor equilibrio. En georgiano Mtsvane significa verde.
  • Ojaleshi. Variedad tinta que se cultiva en las laderas de los valles del río Tskali Tskhenis, en particular en la zona de Orbeli Samegrelo (Georgia occidental).
  • Usakhelauri. Variedad tinta que se cultiva sobre todo en Zubi-Okureshi al oeste de Georgia.
  • Khikhvi. Variedad blanca que se cultiva en Kardanakhi

 

Tipos de vino

  • Lelo. Es un vino tipo Oporto, con un aroma afrutado y un bonito color dorado. El contenido de alcohol es de 19%.
  • Akhasheni. Vino semi-dulce natural, elaborado a partir de Saperavi. Es un vino de color oscuro, con un sabor aterciopelado. Contiene de 10,5 a 12,0% de alcohol
  • Khvanchkara. Vino semi-dulce natural, elaborado a partir de Alexandrouli y Mudzhuretuli, variedades cultivadas en los viñedos cerca de la ciudad de Ambrolauri, al oeste de Georgia. El vino Khvanchkara es uno de los más populares semi-dulces. Fue el vino favorito de Stalin. Es de color rubí oscuro. Contiene de 10,5 a 12,0% de alcohol. El vino se ha elaborado desde 1907.
  • Tsinandali. Vino blanco mezcla de las variedades Rkatsiteli y Mtsvane de las micro regiones de Telavi y Kvareli en la región de Kakheti

.

Hay cinco regiones productoras, siendo la principal Kakheti, en la parte sureste del pais. Contiene las micro-regiones de Telavi y Kvareli, y produce el setenta por ciento de las uvas de Georgia. Las otras regiones son Imereti, Samegrelo, Guria, Ajaria, y Abjasia

Dentro de las bodegas georgianas, destaca una que ha llevado a cabo una importante labor por conservar los métodos tradicionales de elaboración del vino en Georgia, dejando de lado las técnicas más extendidas en la actualidad. Esta bodega, llamada Pheasant’s Tears (Lágrimas de Faisán), bajo la dirección de un estadounidense elabora el vino fermentandolo y envejeciendolo en las Kvevri, que como dijimos al principio son vasijas de barro enterradas bajo el suelo, donde la temperatura se mantiene a lo largo de todo el año. La bodega se encuentra junto al viñedo para minimizar los daños por transporte y la  vendimia y posterior prensado se realizan de madrugada para evitar las horas de más calor. De acuerdo a los métodos tradicionales, los tallos más maduros se agregan a la piel de las uvas para su maceración. El tiempo de maceración depende de la variedad y el tamaño del Kvevri y va de 3 semanas a 6 meses. Todos los vinos se envejecen exclusivamente en Kvevri, no utilizándose barricas de roble, lo que más que un  defecto es considerado como una forma de resaltar la calidad de estos vinos.

Anuncios

Vinos de Rusia, naturales por “tradición”

El vino ruso goza de un valor añadido, ya que durante la época soviética no había disponibles pesticidas ni productos químicos para ser usados en la viña o en su elaboración, usando productos naturales que obtenían de su propio entorno para combatir las enfermedades de la uva y restos orgánicos de las granjas vecinas para el abonado de las viñas. De esta manera, los viñedos han permanecido alejados de la química durante prácticamente toda su existencia, “tradición” que han decidido continuar en la actualidad, pero ya como una cuestión de principios y no de falta de medios.

La historia del vino en Rusia es muy antigua. Los alrededores de los mares Azov, Negro y Caspio son, por su naturaleza, muy propicios para la viticultura, contando con especias silvestres desde hace miles de años. Además, las uvas fueron cultivadas y utilizadas para producir vinos en los asentamientos griegos a orillas del Mar Negro.

Aunque el vino, en especial el blanco, se ha producido de manera informal desde hace miles de años en Rusia, no fue hasta principios del siglo XIX que la elaboración de vino para su comercialización comenzó en serio, con el establecimiento por parte del Príncipe Leo Galitzine de una bodega en Novi Svet, en la península de Crimea (Mar Negro) para producir vinos al estilo Champagne.

Sus vinos pronto se hicieron famosos por su alta calidad, ganado uno de sus espumosos la Medalla de Oro en la Exposición de París de 1889. En 1891 el príncipe era el propietario  de extensos viñedos en Abrau Dyurso, dando origen a lo que en el siglo XX se conocería como “Champagne Soviético”, más asequible que los espumosos franceses, conociéndose también como “Champagne del Pueblo”. A partir de  la revolución de 1917 numerosos expertos viniviticultores franceses, que habían ejercido una gran influencia en el desarrollo de la industria del vino en Rusia, se vieron obligados a huir del país.

Durante la era soviética el efecto sobre la industria del vino también fue negativo. En los años 40 y 50 del pasado siglo, los vinos eran embotellados bajo estricto control gubernamental, lo que dio lugar a que muchas bodegas embotellaran en otros lugares a fin de evitar las restricciones del gobierno en materia de etiquetado y precios. Esto tuvo un efecto negativo en la calidad del vino ganándose una merecida mala fama.

Con el fin de la era soviética era de esperar que la situación mejorase, pero esto llevaría tiempo, ya que muchos de los equipos habían sido incautados durante los años del régimen soviético. Además muchas hectáreas de viñedo fueron reconvertidas para plantaciones mas comerciales, por lo que los productores dependían de concentrados y jugos importados del extranjero.

En la actualidad puede hablarse de recuperación, está reconstruyéndose el viñedo y el vino está ganando en calidad gracias a la utilización de modernos equipos en las bodegas.

En cuanto a las zonas productoras, destacan Krasnodar, que representa el 50 % del vino producido en Rusia extendiéndose desde el Mar Negro, por el oeste, hasta la región de Stavropol, al este, disfrutando de un clima suave y de un suelo muy fértil. Tambien importatante es Stavropol, considerada una de las mejores zonas agrícolas de Rusia, ubicada al norte de las montañas del Cáucaso. Otras zonas productoras son Rostov, a orillas del Mar de Azov y antigua colonia griega de Tanáis, las regiones del sur de Rusia comprendidas entre el Mar Caspio y el Mar Negro, así como en la república semiautónoma de Daguestán

En la actualidad hay más de 100 variedades de uva utilizadas en la producción de vino de Rusia, entre autóctonas e importadas, siendo las mas importantes, entre las blancas, la Rkatsiteli (45 % de la producción), Aligoté, Clairette, Moscatel, Plavai (variedad blanca originaria de Moldavia),  Riesling, Silvaner y Traminer, y entre las tintas, Saperavi, Severny, (incluyendo sus variantes Saperavi Saverny y Cabernet Saverny), Portugieser (que como su nombre indica es de origen portugués pero su cultivo es muy extenso en Alemania y Austria), Merlot, Pinot Gris y Cabernet Sauvignon. 

Veamos con mas detalle las variedades propias de esta zona:

Rkatsiteli. Variedad blanca que representa el 45 por ciento de la producción. Es originaria de Georgia y es una de las variedades mas antiguas ya que se han encontrado semillas en vasijas de barro que datan del 3.000 AC

Severny. Variedad tinta, resultado del cruce entre Seianetze Malengra y la Vitis amurensis. Esta última es originaria del Rio Amur, que discurre entre Rusia y el norte de China, y que se caracteriza por soportar temperaturas de -20 a -40° C, lo que la convierte en una variedad muy resistente a las heladas. El híbrido se ha obtenido en el Instituto de Investigacion del Viñedo de Rostov.

Además, esta variedad a su vez se ha cruzado con la Saperavi, dando lugar a la Saperavi  Severny, y con la Cabernet, dando lugar a la Cabernet Severny, para producir variedades con el gusto de Seperavi y Cabernet, pero con la resistencia al frio de la Saverny.

Saperavi. Variedad tinta, su nombre en georgiano, su lugar de origen, significa tinte, haciendo alusión a su intenso color rojo oscuro, ya que contiene gran cantidad de antocianos. Produce vinos aptos para la crianza prolongada. Tiene potencial para producir altos niveles de alcohol, y se utiliza ampliamente para la mezcla con otras variedades menores, sobre todo para dar color (algo así como la garnacha tintorera en España). Es una variedad resistente, con capacidad para desarrollarse en climas extremadamente fríos y para crecer en zonas de gran altura y regiones del interior.

Nueva Zelanda, los viñedos mas naturales

Nueva Zelanda es un país de contrastes, en poco espacio combina densos bosques, montañas nevadas y una espectacular costa, cerca de la cual se concentra la mayoría de su viñedo. Es importante señalar que en Nueva Zelanda el 100 % del viñedo se cultiva de una manera sostenible, de modo que si bien no es el país donde mas vinos naturales u orgánicos se elaboran, si podemos decir que es el país donde el conjunto de sus vinos se elabora de forma mas natural. Expliquemos esto: Nueva Zelanda es un país de escasa población, con tradición agrícola y ganadera y a gran distancia de cualquier lugar “contaminante”. Podría decirse que es un autentico “paraíso natural”, y los productores de uva y vino están decididos a mantenerlo así. Las prácticas en la viña y la bodega, ofrecen calidad aunando una producción sostenible con el medio ambiente, existiendo una demanda mundial de sus vinos por haber sido producidos de una forma limpia y natural. Para que esto continúe siendo así, se han creado un conjunto de estándares en lo que se ha dado en denominar Viticultura Sostenible de Nueva Zelanda, cuyas siglas en ingles son SWNZ (Sustainable Winegrowing New Zealand). Pero veamos como empezó todo.

 

Fue durante la época colonial en la que el vino apareció por primera vez . James Busby, un enólogo británico, fue el primero en elaborar vino hacia 1830. Sin embargo, el primer viñedo fue establecido en 1851 por la Iglesia Católica sobre la Bahía de Hawke, con objeto de elaborar el vino para la misa. Llevó tiempo que el vino se extendiera por Nueva Zelanda, ya que en algunas partes el alcohol estaba prohibido. Aún así, al acabar la prohibición, la cerveza y los licores eran mucho más populares, y económicamente la carne y los productos lácteos eran mas viables, ya que gran parte se derivaba hacia el Reino Unido.

No es hasta finales de la década de 1960 que cambia esta situación. En el momento que Gran Bretaña se unió a la CEE, se vio obligado a frenar el comercio favorable hacia Nueva Zelanda, lo que perjudicó en gran medida a los productos lácteos y la carne, que se redujeron drásticamente, y un montón de fincas se convirtieron en viñedos. También en esta época se levantaron las restricciones a la venta de Alcohol y comenzó a surgir la cultura del vino.

Con una zona de viñedos que abarca desde la latitud 36 hasta los 45 grados y con una longitud de 1.600 km, las uvas se cultivan en una amplia gama de climas y tipos de suelo, produciendo una gran variedad de estilos. El equivalente en nuestro hemisferio por latitud sería una franja que fuese desde Burdeos hasta el sur de España, y por clima también sería comparable desde el parecido al alemán, mas frío, en el sur del país, hasta al parecido a las zonas cálidas de España en el norte. Como vemos el clima, al estar en el hemisferio sur, es mas frío al sur que al norte.

Sin embargo el clima predominante es un clima marítimo templado, con una fuerte influencia en los viñedos, calentados por el sol durante el día y enfriados durante la noche por las brisas marinas. El periodo de maduración es largo y lento, lo que ayuda a retener las propiedades de las variedades

Regiones productoras:
  
Auckland Al noroeste y el oeste. La variedad que mejor resultado produce en esta zona es la Cabernet.
Waikato y Bay of Plenty Esta zona es mayoritariamente productora de lácteos y ganado , aunque la viticultura también ha echado raíces aquí. Waikato tiende a ser más húmedo, lo que le permite producir interesantes vinos procedentes de uva afectada por la botritis.
 Gisborne es una región bastante fértil. Destaca el cultivo de la Sauvignon Blanc , Chardonnay y Gewürztraminer. 
Hawkes Bay es una región importante , ya que aquí se elaboró el primer vino comercial importante de Nueva Zelanda, siendo una de las zonas con mas producción del pais.
Martinborough, cerca del extremo sur de la isla norte, es relativamente reciente. En la actualidad hay alrededor de 20 bodegas, destacando la bodega Ata Rangi, que elabora un extraordinario Pinot Noir. Esta es un área con suelo de grava y clima bastante seco. En la actualidad se está experimentando el cultivo de Syrah y Sangiovese
 Marlborough se encuentra en el extremo norte de la isla sur. La producción comenzó en la década de 1970. La uva por excelencia en esta zona es la Sauvignon Blanc, siendo Cloudy Bay Vineyards el productor mas conocido de toda Nueva Zelanda.
Nelson , Canterbury y Otago son otras regiones de la isla sur, destacando el Pinot Noir elaborado en Central Otago
 
 Nueva Zelanda cuenta con 530 bodegas en la actualidad. Para hacernos una idea de su rápida evolución, pensemos que en 1996 había unas 7.800 hectáreas de viñedos que en 2004 pasaron a ser 22.616!
 Detengámonos ahora en una de estas bodegas, certificada además como orgánica y biodinámica. Hablamos de Sunset Valley 
  
 
 

Viñedo en Sunset Valley

Fundada por Ian y Ros, y con la ayuda de sus dos hijos , Kim y Kate, se trata de una bodega eminentemente familiar. Desde el principio se establecieron los métodos orgánicos y biodinámicos. Como puntos mas importantes del cultivo orgánico destacan el control de malezas y pastos, así como el control de enfermedades y plagas sin usas pesticidas ni productos químicos.

La viña se estableció en 1993 con la compra de 25 hectáreas de pasto en una colina cerca de Upper Moutere, en Nelson. El sitio fue elegido por su idoneidad para un viñedo orgánico, ya que cuenta con veranos largos y secos e inviernos fríos propensos a las heladas, condiciones fundamentales para el control de enfermedades.

Ian estudió un postgrado en Viticultura y Enología en la Universidad de Lincoln, donde desarrolló un gran interés en los métodos de producción orgánica, convencido de que el uso de productos químicos en la producción de uva no era sostenible ni necesario. Pero su verdadera educación comenzó con experiencias de trabajo en viñedos y bodegas de Nelson y Wairarapa, y como bodeguero en una bodega ecológica cerca de Ginebra (Suiza). Es un firme creyente de que ” los buenos vinos se hacen en la viña “. La salud del suelo y la fertilidad son elementos claves, así como el trabajo en la bodega, donde la idea es producir vinos que sean una verdadera expresión de la viña. Están especializados en la elaboración de Sauvignon Blanc, con caracteres de frutas tropicales maduras y buen paladar, así como en complejos tintos afrutados con un buen potencial de guarda .
Ian divide su tiempo entre la viña y la bodega, y casi todos los días durante el verano se le puede encontrar en la zona de ventas de la bodega .

 

Vinos orgánicos y biodinámicos en Australia

Zonas vitivinicolas de Australia (wikipedia.org)

En 1788 el capitán Arthur Phillip, establecido en Sydney Cove, importó las primeras vides de Australia desde Brasil y el Cabo de Buena Esperanza. Este fue el inicio de una próspera industria vitícola que, con una tradición de más de 200 años, exporta más de 800 millones de litros de vino al mundo.

Las primeras cepas fueron plantadas en Sydney y, por desgracia, debido al calor y la humedad, el viñedo nunca prosperó. Sin embargo, John MacArthur en su propiedad de Camden Park, unos 50 km al oeste de Sydney, tuvo mas suerte con su plantación, a principios del siglo XIX y es considerado como el primer viñedo comercial de Australia, cultivando Pinot Gris, Frontignac, Gouais, Verdello y Cabernet Sauvignon.

Hacia mitad de dicho siglo ya existían viñedos en la mayoría de los Estados. Los suelos australianos, protegidos por su lejanía de la industrialización y las plagas, resultaron ser muy fértiles. La filoxera llegó desde Europa en el último tercio del siglo XIX, pero apenas tuvo desarrollo, ya que se establecieron regulaciones estrictas de cuarentena, restringiendo la circulación de vid entre las regiones de vinos australianas, habilitando regiones vinícolas al sur de Australia, como el valle de Barossa, que permanecieron libres de la filoxera y que hoy son consideradas como algunas de las vides más antiguas en el mundo ¡incluso muchas de ellas aún crecen en sus originales portainjertos europeos!
Durante la Segunda Guerra Mundial aumentó considerablemente el consumo interno del vino ante la escasez de cerveza, y hasta mdiados de los 70 los vinos preferidos eran los fortificados tipo vinos de jerez. A partir de entonces, alimentado por la sed de los consumidores de vino de mesa tinto seco, las ventas de fortificado fueron bajando a favor de estos.

Hoy en día, Australia cuenta con más de 60 regiones vinícolas y una gran diversidad de uvas y vinos. Los viticultores australianos tienen una enorme diversidad de suelos, algunos con más de 500 millones de años. Desde suelo rico en hierro, ideal para el exigente Pinot Noir, o el famoso Terra Rossa, preferido de la Cabernet Sauvignon.

A continuación, veamos la historia de dos de las mejores bodegas orgánicas de Australia

LOS VIÑEDOS DE ROSNAY – ORGÁNICOS Y BIODINÁMICOS DESDE 1997

En 1995, después de buscar en el sudeste Australiano en busca del mejor sitio para una nuevo viñedo y olivar. Con el asesoramiento de Peter Hedberg de Orange Agricultural College, encontraron un terreno inclinado ligeramente hacia el norte, bien drenado, junto al rio Belubula, en la región vinícola de Cowra,

El nombre “Rosnay” viene del apellido de soltera de la matriarca, de origen frances, que tenía una pequeña parcela de uva gamay en el Beaujolais, Mientras tanto, en el lado australiano de la familia, el patriarca tenía una colección de libros antiguos de biodinámica. Así se explica el carácter biodinámica de esta bodega. Además, Sam, el primogénito de la familia, se unió a esta aventura en 1997, después de estudiar un grado de geografía en Francia, trabajando en granjas biodinámicas en Nueva Zelanda y para el Ministerio de tierra y la conservación de agua en Cowra. Ese mismo año, los tres se embarcaron en un viaje de descubrimiento que les llevó a decidir llevar a cabo todo el proyecto con arreglo a los principios orgánicos.

Las primeras vides, de Chardonnay y Shiraz, plantadas en septiembre de 1997, lo fueron en agricultura orgánica y biodinámica desde el primer día. En 1998, le siguieron la Merlot, Semillón y Cabernet, mediante esquejes de viñedos locales y de las mejores variedades de Australia del Sur. Finalmente en el año 2000 plantaron Mourverdre. Los viñedos y el olivar se plantan sobre una amplia gama de tipos de suelo. Los suelos arenosos de la colina permiten que las raices de la Shiraz profundicen hasta el lecho de roca de granito, consiguiendo una gran mineralidad y resistencia a la sequía. La Semillón, bajo un régimen de riego cuidadoso, fue gradualmente enviando sus raíces desde zonas superficiales hacia zonas mas profundas para darle resistencia. La Merlot y Chardonnay fueron plantadas en suelos de arcilla roja, de mejor drenaje, ya que son susceptibles a la enfermedad si se plantan en suelos ricos y pesados. Por último, el Cabernet fue plantado en la zona baja de la colina, porque dada su condición tardía es el más inmune a las heladas.

GRANCARI ESTATE

Viñedos de Grancari (grancariwines.com)

Los orígenes de esta pequeña bodega situada al sur de Adelaida se remontan a principios de la década de 1940, cuando George Cox decidió plantar Garnacha. Las vides de Garnacha, originalmente crecidas como arbusto, todavía están dando sus frutos hoy en dia y son una de las pocos plantaciones de Garnacha originalesa en la región de Valle McLaren. George vendió la propiedad y el viñedo se descuidó durante algunos años. Durante este tiempo, incluso se llegó a plantar alfalfa donde ahora se ha plantado Shiraz.

La propiedad fue adquirida por Rino y Greta Ozzella pocos meses después de los incendios forestales de 1983. Fue construida la casa familiar y Rino decididió restablecer las viejas y desatendidas garnachas. Con la ayuda de su esposa, utilizando los conocimientos tradicionales transmitidos de su familia en Italia, comenzó el trabajo de restauración.

Antigua cepa de Garnacha en Grancari

Las vides se cultivan en una ladera del oeste, frente al mar, lo que asegura una maduración temprana de la uva. El sol de la tarde, la brisa del mar y una mezcla de suelos arcillosos con crestas de piedra caliza, ayudan a crear vinos ricos de cuerpo complejo. La viña y el vino son producidos siguiendo los procedimientos orgánicos, ya que creen que los métodos naturales de crecimiento y gestión de sus pequeños viñedos orgánicos y los procesos de vinificación natural, beneficia a los consumidores ahora y mantiene los suelos viables para las generaciones futuras. Las últimas investigaciones demuestran que los métodos orgánicos, cuando se utiliza en la agricultura, producen alimentos con más nutrientes, y a veces hay una notable mejora en la calidad de estos productos. Teniendo esto en cuenta, Rino y Greta han optado por no utilizar productos químicos o pesticidas, no sólo para su propia salud, sino también para la salud de sus consumidores y sus vecinos. Para las malas hierbas se usa un arado de disco entre las filas de vides y un arado francés en las vides y usando fungicidas naturales se mantienen a raya posibles brotes de enfermedad.

Japón, viñedos al pie del monte Fuji

Joven viñedo al pie del Fuji (foto de http://www.koshu.org)

Continuamos viaje, después de un pequeño descanso, volando hacia Japón. Aunque según las leyendas el cultivo de la vid comenzó en el año 718 en Katsunuma, en la región de Yamanashi, el primer caso documentado del consumo de vino en Japón fue en el siglo XVI, cuando los misioneros jesuitas llegaron de Portugal. San Francisco Javier llevó vino como regalo a los señores feudales de Kyushu, y otros misioneros continuaron con esta práctica, dando lugar a que los locales adquirieran gusto por el vino. Llamaron al vino chintashu, que combina la palabra chinta (rojo en japonés) y  shu que significado licor.

La regulación de la elaboración del vino comenzó en Japón con la adopción de la cultura occidental durante la restauración Meiji, en la segunda mitad del siglo XIX. El primer intento de producir vinos a nivel local se llevó a cabo en Yamanashi, en 1875. Durante el primer período, se introdujo el cultivo de variedades de uva de América. Sin embargo, experimentó un retroceso debido a una epidemia de filoxera. Posteriormente, la demanda de vino nacional disminuyó, aunque en todas las regiones sobrevivieron pequeños viniviticultores. No fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial que la elaboración del vino comenzó a crecer de nuevo. Durante la década de los 70 y 80 del siglo pasado, aumentó el consumo de vino, debido a la mejora  en el nivel de conocimientos para su elaboración, copiando los métodos occidentales, introduciendo cepas europeas (más resistentes).

Como decíamos, uno de los detonantes del crecimiento de la industria vinícola en este país ha sido el incremento del consumo de vino en detrimento del Sake y otras bebidas no fermentadas, como el whisky o el brandy. Casi la mitad de sus habitantes con poder adquisitivo (43 %), consumen vino una vez a la semana, según una encuesta.

Por todas estas razones, la industria del vino local se ha visto beneficiada a pesar de algunos problemas, como las lluvias abundantes y las pocas tierras disponibles para los viñedos. Desde el siglo XIX, la principal región de cultivo de vides ha sido Yamanashi, que ahora es la mayor de todas, seguida por Hokkaido. En cuanto a las variedades, destacan variedades locales como la “Muscat Bailey-A” una uva tinta que se desarrolló en Japón por Zenbei Kawakami, o la Kosyu (de color rosado, utilizada para vinos blancos). El objetivo que se perseguía con la creación de la Muscat Bailey era desarrollar una uva adaptada al clima de Japón, es un hibrido de la variedad Bailey con la Moscatel Hamburgo. También Kawakami desarrolló la variedad conocida como Reina Negro.

Las variedades locales han sido desplazadas primero por variedades como la Delaware, y actualmente por Chardonnay, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Merlot,. Las cepas europeas sustituyeron a las locales en parte por el éxito que ha tenido en este país la celebración del “Beaujolais Nouveau” importada de Francia en los años 80.

En cuanto a las técnicas de cultivo, estas vienen determinadas por el clima. En las zonas donde la humedad es muy alta durante el verano, tales como Yamagata, se utilizan técnicas como el emparrado para mantener la fruta a unos 2-3 metros por encima del suelo, lo que permite su ventilación. Por otro lado, en las zonas altas de las montañas, como en Tochigi, se cultiva en las laderas mas empinadas tanto para recibir un máximo de luz solar, así como para proteger a las viñas contra daños ocasionados por las intensas nevadas.

En Japón no existe una organización nacional de calificación jurídica, con independencia del dominio de origen o tipo de uva, todo lo que se fermenta en el país pueden ser etiquetado como “vino japonés”. Debido a esto, hay algunos productos etiquetados como japoneses que son producidos a partir de mostos importados. Sin embargo, de forma independiente y autónoma, algunos organismos municipales han comenzado a desarrollar sistemas de denominación regional.

Como curiosidad, decir que en Kobe existe un museo del vino, donde los visitantes, aparte de conocer los procesos de elaboración del vino, adquieren conocimientos sobre su historia y su cultura. El museo cuenta además con un restaurante así como con parrillas al aire libre donde preparar tu propia comida, disfrutando del entorno

“Chiew”, el vino de China

  

 

Viñedo junto al Rio Amarillo (foto de chinawinetours.com)

Los chinos han disfrutado de las bebidas alcohólicas durante milenios, pero el vino era y sigue siendo ajeno a su paladar. De hecho, no hay ninguna palabra china para el vino. La palabra utilizada para ello es Chiew, que puede usarse tanto para una bebida destilada como fermentada.

La uva fue introducida en China procedente de Uzbekistan por el general Chang Chein, durante la dinastía Han, entre los años 136 al 121 aC, plantándose en Xingjian y Xian. Tras la invasión de Turfan por parte de China, y atendiendo a sus inviernos suaves, numerosas hectáreas fueron plantadas en esta zona. Posteriormente, la industria vitivinícola creció en el centro de China, especialmente en las provincias de Kansú y Xian.
 
Hacia el final del siglo XIX, Zhang Bi Shi, empleado del gobierno, estableció la Bodega Yu Chang en Yantai. Plantó viñedos utilizando Welschriesling de Austria, y empleó al propio cónsul de Austria como enólogo. Los intereses de Francia para atender a la comunidad diplomática les llevó a la creación de la bodega Shang Yi en Beijing. Algunos viñedos fueron plantados por los científicos rusos, que, naturalmente, utilizaron sus propias variedades de uva (Rkatsiteli y Severnyi).
 

En 1949, todas las bodegas fueron nacionalizadas. El gobierno intervino con el objetivo de aumentar la producción, en lugar de mejorar la calidad. Se mezclaba el vino con agua, cereales fermentados, se usaban colorantes y azúcar, para crear una mezcla que trató de parecerse al vino. Los mas entendidos rechazaron estos productos mientras que los no entendidos no podían pagarlos.

Hoy en día se calcula una superficie total de viñedo de 65.000 hectáreas en Xinjiang, al noroeste de Shandong, y en Lianoning y Jilin en el noreste. La mayoría es uva de mesa o uva destinada a pasificación, no para hacer vino. De hecho, entre todas las bodegas solo vivifican el 20 por ciento de la uva cultivada. Desde 1980, el gobierno propició la inversión extranjera en la industria de bebidas alcohólicas. La primera compañía occidental en establecer una empresa conjunta fué Remy Martin. La bodega Huadong en Qingdao (Tsingtao) fue establecida por grandes fortunas de Hong Kong y ahora es administrada por una multinacional Inglesa. Pernod-Ricard estableció una bodega en Beijing (1987) y los italianos, para no quedarse atrás, establecieron la bodega Marco Polo en Yantai (1990).
Una de las principales bodegas chinas en la actualidad es Great Wall. China Great Wall Wine Company Ltd. se encuentra a los pies de la Gran Muralla, con su oficina principal al lado del Lago Guanting. Se trata de una empresa mixta chino-extranjera. Cuenta con más de diez variedades diferentes cultivadas, cada una de los cuales pueden ser utilizados para producir vinos monovarietales.
 
 
 

Si bien en China existen especies autóctonas de vid (Vitis amurensis, Vitis thunbergii) , lógicamente estas no son adecuadas para la vinificación, por lo que todas las nuevas plantaciones para estas bodegas de las que hemos hablado se han realizado con esquejes importados de Vitis vinifera, seleccionado la ubicación adecuada y plantando los viñedos de acuerdo a las últimas técnicas (espalderas, poda en verde para reducir rendimiento y aumentar la calidad, etc)
En China no hay ningún problema con la filoxera, pero la humedad hace que se produzca podredumbre blanca y oidio, sólo para nombrar unas pocas enfermedades que afectan a los viñedos en China.
Los vinos varietales están siendo comercializados con poco éxito ya que los nombres de uva significan poco o nada para el consumidor chino, teniendo mas éxito los coupages. De hecho a veces, incluso se mezclan vinos tintos y blancos, endulzandolos con refrescos, y añadiendo cubitos de hielo para enfriar la bebida.
En la actualidad mas de 200 bodegas tratan de competir con los vinos importados de Francia, Alemania, Italia, EE.UU. y Canadá.

 

Vinos en Tailandia, una historia reciente

Viñedos flotantes (fotografia de bangkokdaytours.com)

La historia del vino en Tailandia es muy reciente. En 1991 el Dr. Chaijudh Karnasuta plantó las primeras vides en el Chateau de Loei, siendo la primera cosecha comercial en 1995.  A estas plantaciones le siguieron las de PB Valley en 1992, del Chateau des Brumes en 1997 y de GranMonte en 1999.

Tradicionalmente, las uvas de vinificación, se han cultivado entre los paralelos 30 y 50 de ambos hemisferios. Tailandia ha sido pionera en la producción de lo que se conoce como “los vinos de Nuevo Latitud ‘, a partir de uvas cultivadas en una banda estrecha en el norte, entre los paralelos 14 y 18

Las condiciones climáticas permiten dos cosechas al año, la primera y superior, en febrero, y la segunda durante la temporada de lluvias en septiembre. Al principio, la sola idea de tener el doble de producción hacia las delicias de los productores. Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que lo que tenían era un gran volumen de fruta de mala calidad, por lo que decidieron podar la segunda cosecha para obtener mejor calidad en la primera.

Existen tres regiones productoras principalmente:

– La primera, con latitud norte 17-18, se cultiva en suelo franco arcilloso, con unas temperaturas diurnas de unos 20-25 grados, bajando a unos 12 grados durante la noche.

En esta zona está ubicada la bodega Chateau de Loei, en el Valle de Phu Rua, a una altitud de 600 metros sobre el nivel del mar. Cultivan principalmente Chenin Blanc y Shiraz. La Chenin Blanc fue seleccionada debido a que es ligeramente dulce y va bien con la comida tailandesa (picante). La uva se utiliza lo mismo para un chenin seco que para un vino de postre elaborado a partir de uva botritizada. Con la Shiraz se elabora un vino tinto con crianza en barricas nuevas de roble americano, así como un vino joven rosado. Los vinos se hacen bajo la dirección de dos prestigiosos enólogos, Dorham Mann, de Australia y Vincent Caréme, procedente del valle del Loira (cuna de la Chenin Blanc)

También en esta zona destaca la bodega Chateau Shala, en la provincia de Phichit, a 300 metros sobre el nivel del mar. Con una superficie total de 120 hectáreas cultivadas, 20 se dedican a uva de mesa y 100 de vinificación, siendo 75 de Shiraz y el resto se reparte entre Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot. Además tienen dos parcelas muy pequeñas de Chenin Blanc y Sauvignon Blanc.

– La segunda zona corresponde a la región de Khao Yai, con latitud norte 14.3, e igualmente suelo franco arcilloso. En el límite oriental se encuentra Chateau des Brumes, con viñedos ubicados a más de 500 metros sobre el nivel del mar. Situado en el extremo oriental del Parque Nacional de Khao Yai, en el valle Wang Keow Nam. El nombre de la bodega está inspirado en la fina niebla que flota en el valle durante la mañana. La vendimia se lleva a cabo a la medianoche, para aprovechar las temperaturas mas bajas.  Jacques Bacou, enólogo francés, visita la bodega tres veces al año para hacer un seguimiento de la elaboración de los vinos. El problema de la elaboración del vino en Tailandia no son sólo las cálidas temperaturas, también afectan las numerosas lluvias y la topografía. En Wang Nam Keow el clima es bastante seco y las colinas tienen un buen drenaje natural.

Mientras, al oeste, están los viñedos de PB Valley y GranMonte, a altitudes de entre 300 y 350 metros sobre el nivel del mar. La región cuenta con temperaturas que oscilan entre 15-20 grados centígrados.

PB Valley está ubicada en un hermoso valle con 400 hectareas de terreno cultivadas. La producción comercial  comenzó en 1991 por el propietario Piya Bhirombhadi, con la ayuda del enólogo alemán Wolfgang W. Schaefer. Las variedades provienen de Francia, España, Italia y Alemania, destacando la  Shiraz, Tempranillo, Chenin Blanc y Colombard. La primera cosecha en 1998 no fue buena, sin embargo la cosecha de 1999 fue excelente. La producción comenzó con Chenin Blanc y Shiraz, pero a principios de 2005 lanzaron el vino tinto “Tailandia” elaborado a partir de Tempranillo.

GranMonte Estate, Situado en 20 hectareas de viñedo, con 12 plantadas de Shiraz, 5 con Chenin Blanc y el resto con uva de mesa. Las primeras vides plantadas, en 1999, fueron de Syrah y Chenin Blanc, procedentes de portainjertos franceses. En la elección de nombre de la bodega, tuvo gran influencia el carácter montañoso de la zona. Uno de los familiares que reside en Roma, sugirió Monte Grande, que finalmente se redujo a GranMonte. La primera cosecha fue en 2001. En la actualidad se obtienen 20 toneladas de uva tinta con una producción de 20.000 botellas y seis toneladas de uva blanca, con una produccion de 6.000 botellas. Por tanto, cada kilo de uva equivale a una botella de vino.

– La tercera zona se corresponde con el delta de Chao Phraya,. Esta es actualmente la región vinícola más al sur, con latitud norte 14, a una altura de 5 metros sobre el nivel del mar y unas temperaturas diurnas que van de los 18 a los 22 grados centígrados. Aquí se encuentra Siam Winery. Chalerm Yoovidhya fundó la bodega como una empresa familiar en 1982, tras su éxito con la bebida energética Red Bull. Consciente de que era una apuesta arriesgada teniendo en cuenta el mercado del vino en Tailandia en ese momento, lanzó Spy Wine Cooler, un vino ligero aderezado con especias tailandesas, desarrollado pensando en el gusto del mercado local.

En 1997, Chalerm decidió que quería hacer un vino especifico para Tailandia, por lo que  contrató a  Laurent Metge-Toppin un enólogo de Montpellier. La idea era crear un vino para el mercado turístico nacional y para acompañar la picante comida tailandesa. El resultado fue Chatemp.

Siam Winery no contaba entonces con sus propios viñedos y compraba a los agricultores del delta del rio Chao Phraya, Málaga Blanc para los vinos blancos, y para los tintos variedades locales como Pok Dum o Black Queen, junto con Shiraz y Muscat Nero. En la actualidad cultiva 5.000 hectáreas de viñedos únicos y espectaculares, entre los que se encuentran los llamados “viñedos flotantes”. Se encuentran franqueados por canales de agua y la recolección de las uvas se realiza en barcas (ver foto al inicio).