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Japón, viñedos al pie del monte Fuji

Joven viñedo al pie del Fuji (foto de http://www.koshu.org)

Continuamos viaje, después de un pequeño descanso, volando hacia Japón. Aunque según las leyendas el cultivo de la vid comenzó en el año 718 en Katsunuma, en la región de Yamanashi, el primer caso documentado del consumo de vino en Japón fue en el siglo XVI, cuando los misioneros jesuitas llegaron de Portugal. San Francisco Javier llevó vino como regalo a los señores feudales de Kyushu, y otros misioneros continuaron con esta práctica, dando lugar a que los locales adquirieran gusto por el vino. Llamaron al vino chintashu, que combina la palabra chinta (rojo en japonés) y  shu que significado licor.

La regulación de la elaboración del vino comenzó en Japón con la adopción de la cultura occidental durante la restauración Meiji, en la segunda mitad del siglo XIX. El primer intento de producir vinos a nivel local se llevó a cabo en Yamanashi, en 1875. Durante el primer período, se introdujo el cultivo de variedades de uva de América. Sin embargo, experimentó un retroceso debido a una epidemia de filoxera. Posteriormente, la demanda de vino nacional disminuyó, aunque en todas las regiones sobrevivieron pequeños viniviticultores. No fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial que la elaboración del vino comenzó a crecer de nuevo. Durante la década de los 70 y 80 del siglo pasado, aumentó el consumo de vino, debido a la mejora  en el nivel de conocimientos para su elaboración, copiando los métodos occidentales, introduciendo cepas europeas (más resistentes).

Como decíamos, uno de los detonantes del crecimiento de la industria vinícola en este país ha sido el incremento del consumo de vino en detrimento del Sake y otras bebidas no fermentadas, como el whisky o el brandy. Casi la mitad de sus habitantes con poder adquisitivo (43 %), consumen vino una vez a la semana, según una encuesta.

Por todas estas razones, la industria del vino local se ha visto beneficiada a pesar de algunos problemas, como las lluvias abundantes y las pocas tierras disponibles para los viñedos. Desde el siglo XIX, la principal región de cultivo de vides ha sido Yamanashi, que ahora es la mayor de todas, seguida por Hokkaido. En cuanto a las variedades, destacan variedades locales como la “Muscat Bailey-A” una uva tinta que se desarrolló en Japón por Zenbei Kawakami, o la Kosyu (de color rosado, utilizada para vinos blancos). El objetivo que se perseguía con la creación de la Muscat Bailey era desarrollar una uva adaptada al clima de Japón, es un hibrido de la variedad Bailey con la Moscatel Hamburgo. También Kawakami desarrolló la variedad conocida como Reina Negro.

Las variedades locales han sido desplazadas primero por variedades como la Delaware, y actualmente por Chardonnay, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Merlot,. Las cepas europeas sustituyeron a las locales en parte por el éxito que ha tenido en este país la celebración del “Beaujolais Nouveau” importada de Francia en los años 80.

En cuanto a las técnicas de cultivo, estas vienen determinadas por el clima. En las zonas donde la humedad es muy alta durante el verano, tales como Yamagata, se utilizan técnicas como el emparrado para mantener la fruta a unos 2-3 metros por encima del suelo, lo que permite su ventilación. Por otro lado, en las zonas altas de las montañas, como en Tochigi, se cultiva en las laderas mas empinadas tanto para recibir un máximo de luz solar, así como para proteger a las viñas contra daños ocasionados por las intensas nevadas.

En Japón no existe una organización nacional de calificación jurídica, con independencia del dominio de origen o tipo de uva, todo lo que se fermenta en el país pueden ser etiquetado como “vino japonés”. Debido a esto, hay algunos productos etiquetados como japoneses que son producidos a partir de mostos importados. Sin embargo, de forma independiente y autónoma, algunos organismos municipales han comenzado a desarrollar sistemas de denominación regional.

Como curiosidad, decir que en Kobe existe un museo del vino, donde los visitantes, aparte de conocer los procesos de elaboración del vino, adquieren conocimientos sobre su historia y su cultura. El museo cuenta además con un restaurante así como con parrillas al aire libre donde preparar tu propia comida, disfrutando del entorno

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“Chiew”, el vino de China

  

 

Viñedo junto al Rio Amarillo (foto de chinawinetours.com)

Los chinos han disfrutado de las bebidas alcohólicas durante milenios, pero el vino era y sigue siendo ajeno a su paladar. De hecho, no hay ninguna palabra china para el vino. La palabra utilizada para ello es Chiew, que puede usarse tanto para una bebida destilada como fermentada.

La uva fue introducida en China procedente de Uzbekistan por el general Chang Chein, durante la dinastía Han, entre los años 136 al 121 aC, plantándose en Xingjian y Xian. Tras la invasión de Turfan por parte de China, y atendiendo a sus inviernos suaves, numerosas hectáreas fueron plantadas en esta zona. Posteriormente, la industria vitivinícola creció en el centro de China, especialmente en las provincias de Kansú y Xian.
 
Hacia el final del siglo XIX, Zhang Bi Shi, empleado del gobierno, estableció la Bodega Yu Chang en Yantai. Plantó viñedos utilizando Welschriesling de Austria, y empleó al propio cónsul de Austria como enólogo. Los intereses de Francia para atender a la comunidad diplomática les llevó a la creación de la bodega Shang Yi en Beijing. Algunos viñedos fueron plantados por los científicos rusos, que, naturalmente, utilizaron sus propias variedades de uva (Rkatsiteli y Severnyi).
 

En 1949, todas las bodegas fueron nacionalizadas. El gobierno intervino con el objetivo de aumentar la producción, en lugar de mejorar la calidad. Se mezclaba el vino con agua, cereales fermentados, se usaban colorantes y azúcar, para crear una mezcla que trató de parecerse al vino. Los mas entendidos rechazaron estos productos mientras que los no entendidos no podían pagarlos.

Hoy en día se calcula una superficie total de viñedo de 65.000 hectáreas en Xinjiang, al noroeste de Shandong, y en Lianoning y Jilin en el noreste. La mayoría es uva de mesa o uva destinada a pasificación, no para hacer vino. De hecho, entre todas las bodegas solo vivifican el 20 por ciento de la uva cultivada. Desde 1980, el gobierno propició la inversión extranjera en la industria de bebidas alcohólicas. La primera compañía occidental en establecer una empresa conjunta fué Remy Martin. La bodega Huadong en Qingdao (Tsingtao) fue establecida por grandes fortunas de Hong Kong y ahora es administrada por una multinacional Inglesa. Pernod-Ricard estableció una bodega en Beijing (1987) y los italianos, para no quedarse atrás, establecieron la bodega Marco Polo en Yantai (1990).
Una de las principales bodegas chinas en la actualidad es Great Wall. China Great Wall Wine Company Ltd. se encuentra a los pies de la Gran Muralla, con su oficina principal al lado del Lago Guanting. Se trata de una empresa mixta chino-extranjera. Cuenta con más de diez variedades diferentes cultivadas, cada una de los cuales pueden ser utilizados para producir vinos monovarietales.
 
 
 

Si bien en China existen especies autóctonas de vid (Vitis amurensis, Vitis thunbergii) , lógicamente estas no son adecuadas para la vinificación, por lo que todas las nuevas plantaciones para estas bodegas de las que hemos hablado se han realizado con esquejes importados de Vitis vinifera, seleccionado la ubicación adecuada y plantando los viñedos de acuerdo a las últimas técnicas (espalderas, poda en verde para reducir rendimiento y aumentar la calidad, etc)
En China no hay ningún problema con la filoxera, pero la humedad hace que se produzca podredumbre blanca y oidio, sólo para nombrar unas pocas enfermedades que afectan a los viñedos en China.
Los vinos varietales están siendo comercializados con poco éxito ya que los nombres de uva significan poco o nada para el consumidor chino, teniendo mas éxito los coupages. De hecho a veces, incluso se mezclan vinos tintos y blancos, endulzandolos con refrescos, y añadiendo cubitos de hielo para enfriar la bebida.
En la actualidad mas de 200 bodegas tratan de competir con los vinos importados de Francia, Alemania, Italia, EE.UU. y Canadá.

 

Vinos en Tailandia, una historia reciente

Viñedos flotantes (fotografia de bangkokdaytours.com)

La historia del vino en Tailandia es muy reciente. En 1991 el Dr. Chaijudh Karnasuta plantó las primeras vides en el Chateau de Loei, siendo la primera cosecha comercial en 1995.  A estas plantaciones le siguieron las de PB Valley en 1992, del Chateau des Brumes en 1997 y de GranMonte en 1999.

Tradicionalmente, las uvas de vinificación, se han cultivado entre los paralelos 30 y 50 de ambos hemisferios. Tailandia ha sido pionera en la producción de lo que se conoce como “los vinos de Nuevo Latitud ‘, a partir de uvas cultivadas en una banda estrecha en el norte, entre los paralelos 14 y 18

Las condiciones climáticas permiten dos cosechas al año, la primera y superior, en febrero, y la segunda durante la temporada de lluvias en septiembre. Al principio, la sola idea de tener el doble de producción hacia las delicias de los productores. Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que lo que tenían era un gran volumen de fruta de mala calidad, por lo que decidieron podar la segunda cosecha para obtener mejor calidad en la primera.

Existen tres regiones productoras principalmente:

– La primera, con latitud norte 17-18, se cultiva en suelo franco arcilloso, con unas temperaturas diurnas de unos 20-25 grados, bajando a unos 12 grados durante la noche.

En esta zona está ubicada la bodega Chateau de Loei, en el Valle de Phu Rua, a una altitud de 600 metros sobre el nivel del mar. Cultivan principalmente Chenin Blanc y Shiraz. La Chenin Blanc fue seleccionada debido a que es ligeramente dulce y va bien con la comida tailandesa (picante). La uva se utiliza lo mismo para un chenin seco que para un vino de postre elaborado a partir de uva botritizada. Con la Shiraz se elabora un vino tinto con crianza en barricas nuevas de roble americano, así como un vino joven rosado. Los vinos se hacen bajo la dirección de dos prestigiosos enólogos, Dorham Mann, de Australia y Vincent Caréme, procedente del valle del Loira (cuna de la Chenin Blanc)

También en esta zona destaca la bodega Chateau Shala, en la provincia de Phichit, a 300 metros sobre el nivel del mar. Con una superficie total de 120 hectáreas cultivadas, 20 se dedican a uva de mesa y 100 de vinificación, siendo 75 de Shiraz y el resto se reparte entre Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot. Además tienen dos parcelas muy pequeñas de Chenin Blanc y Sauvignon Blanc.

– La segunda zona corresponde a la región de Khao Yai, con latitud norte 14.3, e igualmente suelo franco arcilloso. En el límite oriental se encuentra Chateau des Brumes, con viñedos ubicados a más de 500 metros sobre el nivel del mar. Situado en el extremo oriental del Parque Nacional de Khao Yai, en el valle Wang Keow Nam. El nombre de la bodega está inspirado en la fina niebla que flota en el valle durante la mañana. La vendimia se lleva a cabo a la medianoche, para aprovechar las temperaturas mas bajas.  Jacques Bacou, enólogo francés, visita la bodega tres veces al año para hacer un seguimiento de la elaboración de los vinos. El problema de la elaboración del vino en Tailandia no son sólo las cálidas temperaturas, también afectan las numerosas lluvias y la topografía. En Wang Nam Keow el clima es bastante seco y las colinas tienen un buen drenaje natural.

Mientras, al oeste, están los viñedos de PB Valley y GranMonte, a altitudes de entre 300 y 350 metros sobre el nivel del mar. La región cuenta con temperaturas que oscilan entre 15-20 grados centígrados.

PB Valley está ubicada en un hermoso valle con 400 hectareas de terreno cultivadas. La producción comercial  comenzó en 1991 por el propietario Piya Bhirombhadi, con la ayuda del enólogo alemán Wolfgang W. Schaefer. Las variedades provienen de Francia, España, Italia y Alemania, destacando la  Shiraz, Tempranillo, Chenin Blanc y Colombard. La primera cosecha en 1998 no fue buena, sin embargo la cosecha de 1999 fue excelente. La producción comenzó con Chenin Blanc y Shiraz, pero a principios de 2005 lanzaron el vino tinto “Tailandia” elaborado a partir de Tempranillo.

GranMonte Estate, Situado en 20 hectareas de viñedo, con 12 plantadas de Shiraz, 5 con Chenin Blanc y el resto con uva de mesa. Las primeras vides plantadas, en 1999, fueron de Syrah y Chenin Blanc, procedentes de portainjertos franceses. En la elección de nombre de la bodega, tuvo gran influencia el carácter montañoso de la zona. Uno de los familiares que reside en Roma, sugirió Monte Grande, que finalmente se redujo a GranMonte. La primera cosecha fue en 2001. En la actualidad se obtienen 20 toneladas de uva tinta con una producción de 20.000 botellas y seis toneladas de uva blanca, con una produccion de 6.000 botellas. Por tanto, cada kilo de uva equivale a una botella de vino.

– La tercera zona se corresponde con el delta de Chao Phraya,. Esta es actualmente la región vinícola más al sur, con latitud norte 14, a una altura de 5 metros sobre el nivel del mar y unas temperaturas diurnas que van de los 18 a los 22 grados centígrados. Aquí se encuentra Siam Winery. Chalerm Yoovidhya fundó la bodega como una empresa familiar en 1982, tras su éxito con la bebida energética Red Bull. Consciente de que era una apuesta arriesgada teniendo en cuenta el mercado del vino en Tailandia en ese momento, lanzó Spy Wine Cooler, un vino ligero aderezado con especias tailandesas, desarrollado pensando en el gusto del mercado local.

En 1997, Chalerm decidió que quería hacer un vino especifico para Tailandia, por lo que  contrató a  Laurent Metge-Toppin un enólogo de Montpellier. La idea era crear un vino para el mercado turístico nacional y para acompañar la picante comida tailandesa. El resultado fue Chatemp.

Siam Winery no contaba entonces con sus propios viñedos y compraba a los agricultores del delta del rio Chao Phraya, Málaga Blanc para los vinos blancos, y para los tintos variedades locales como Pok Dum o Black Queen, junto con Shiraz y Muscat Nero. En la actualidad cultiva 5.000 hectáreas de viñedos únicos y espectaculares, entre los que se encuentran los llamados “viñedos flotantes”. Se encuentran franqueados por canales de agua y la recolección de las uvas se realiza en barcas (ver foto al inicio).

El vino en la India, un futuro prometedor

Viñedos de Grover Vineyards

Continuamos con nuestro mapamundi del vino avanzando ahora hacia Asia, y empezando por la India. El vino se ha elaborado en la India desde hace más de 5.000 años, de acuerdo a los restos de utensilios encontrados en los yacimientos pertenecientes a la civilización Harappa. Durante el periodo védico, el vino estaba asociado con Indra, y era una parte de las festividades religiosas. También era un preparado digestivo elaborado a base de uvas tintas maduras, canela, cardamomo, nagkesara, vidanga, tejpatra, pippali y pimienta negra, y contenía alcohol natural. Pero fueron los primeros viajeros europeos en los siglos XVI y XVII los que informaron sobre la existencia de los vinos de la India, que se producían en los viñedos reales, tanto tintos (Kandhari) como blancos (Bhokri, Fakdi, Sahebi). Bajo la influencia británica en el siglo XIX, los viñedos fueron establecidos en Cachemira y en Baramati (Maharashtra). Ya en aquellos años un buen número de vinos de la India fueron favorablemente acogidos por los visitantes de la Gran Exposición de Calcuta de 1884. Sin embargo, los viñedos indios fueron totalmente destruidos por razones desconocidas en la década de 1890. 

Debido al limitado consumo interno de vino y la escasa disponibilidad de variedades  para producir vinos de buena calidad, la producción de vino no tuvo mucho interés hasta la década de los 80 del siglo XX. En la actualidad,  en la India se cultiva una superficie de 60.000 ha con una producción anual de 1,6 millones de toneladas. Unas  38 bodegas privadas han surgido en el país, 36 en  Maharashtra, una en Karnataka y otra en Goa. Estas bodegas se establecieron inicialmente en virtud de colaboraciones con bodegas europeas, que también aportaron sus variedades: en cuanto a las tintas se introdujo el cultivo de Shiraz,  Cabernet Sauvignon, Pinot Noir y Merlot además de la variedad americana Zinfandel. Para los blancos se introdujeron la Chenin Blanc,  Sauvignon Blanc, Ugni Blanc, Viognier, Chardonnay y Riesling. 

 Para satisfacer la demanda interna y para la exportación de vinos, la India pretende elaborar vinos de calidad comparable a los europeos o americanos, para lo que se han desarrollado políticas en beneficio de los viticultores y de las bodegas, como la creación del ‘Maharashtra Grape Board’ destinado a desarrollar canales de comercialización  para la uva. Esta política del Gobierno está encaminada a sostener el cultivo de la vid y la industria del vino en la India en general y de Maharashtra, en particular. Fruto de esta política es también el establecimiento de los llamados “wine Parks” o parques del vino, con el objeto de coordinar los esfuerzos de las agencias estatales y las partes interesadas, como los agricultores, procesadores, proveedores de servicios, etc. En la actualidad existen dos parques, el Godawari Wine Park en Vinchur, y el Krishna Wine Park en Palus, distrito de Sangli, además de un Instituto de Investigación, con los siguientes objetivos: 

  1. Dar formación a través de distintos cursos para el cultivo de la uva, la elaboración de vinos de calidad y su posterior comercialización.
  2. Establecer viveros para proporcionar viñedos de calidad a los productores.
  3. Elaboración de vinos a nivel de experimentación.
  4. Desarrollo de un laboratorio de control de calidad.
  5. Impartir técnicas de coupage o mezcla de los vinos.
  6. Explorar los mercados nacionales e internacionales.
  7. Dar ayudas y subvenciones a los viticultores para la elaboración de vinos.

 

PRINCIPALES BODEGAS:

Chateau Indage 

Ubicada en el valle Sahyadri de Maharashtra, fue establecida en 1984, con la colaboración técnica de Champagne Piper Heidsieck. Posee mas de 600 hectáreas de viñedos ubicados a 230 km de Mumbai. La bodega inició la revolución del vino indio en la década de los 80 con vinos para el mercado local, pero también exportados con éxito considerable, como el Omar Khayyam, un vino espumoso elaborado por el método tradicional. Fabrica 18 tipos de vino siendo las  principales variedades utilizadas la Chardonnay, Cabernet Sauvignon, Ugni Blanc, Pinot Noir, Gamay, Riesling, Moscatel de Alejandría, Semillón, Sauvignon Blanc, Chenin Blanc, Tempranillo, Viognier, Shiraz, Malbec  y Garnacha. La ultramoderna bodega en Narayangaon,  produce una amplia gama de vinos de alta calidad, con una capacidad para producir más de tres millones de botellas de vino al año, con una cuota del 75% en el mercado de la India.  Sus vinos se exportan a Reino Unido, Suecia, Suiza, Alemania, Canadá, Bhután, Nepal, Sri Lanka,  Mauricio, Nueva Zelanda, Japón y U.S.A. 

Grover Vineyards 

 Ubicada en Dodballapur, 40 km al norte de Bangalore, al pie de las colinas de Nandi.  Sus vinos están elaborados a partir de viñedos en altura al norte de Bangalore. Las viñas se plantan a 2.000 metros sobre el nivel del mar y algunas variedades  pueden producir dos cosechas al año. Bangalore, con la combinación ideal de un suelo rico, bien drenado, días cálidos y soleados, noches frías y clima templado, fue seleccionado entre otros seis lugares como el sitio más adecuado para establecer la bodega. Treinta y cinco variedades de origen francés fueron plantadas para estudiar su adaptabilidad a las condiciones de la India, y evaluar cuales proporcionaban mas calidad al vino. En la actualidad, los viñedos Grover tienen más de 200 hectáreas de plantaciones. Cuenta con la  ayuda del omnipresente Michel Rolland y de Georges Vesselle para sus elaboraciones, sin embargo los vinos blancos y los tintos elaborados a partir de  Cabernet Sauvignon, Shiraz y uvas sin semillas Thompson, se realizan bajo la supervisión del enólogo Bruno Yvon. Las exportaciones son principalmente a Francia, EE.UU. y Reino Unido. 

Sula Vineyards  

Esta bodega se inició en 1998  cerca de la ciudad de Nashik, a 200 km al noreste de Mumbai y a una altitud de 600 metros. Fundada por Rajiv Samant, un ingeniero de software formado en Stanford y que trabajó en el Silicon Valley, EE.UU.. Inicialmente, estaba tratando de sembrar árboles de mango, pero se encontró con que su tierra, cerca del lago Gangapur, era similar al valle de Napa en los EE.UU.. Entonces, decidió dedicarse a la viniviticultura. Construyó una bodega con la ayuda de Kerry Damskey, un productor de vino del condado de Sonama en California y plantó Chenin Blanc y otras variedades. El edificio de la bodega fue diseñada por el Rahul Mehrotra, principal arquitecto de Mumbai. 

 La bodega está creciendo rápidamente durante los últimos años, lo que indica el potencial de la industria vitivinícola de la India. Los vinos de Sula están disponibles en los mejores hoteles y restaurantes en la India, como los de la cadena Taj, exportandose además a  EE.UU., Reino Unido, Francia, Italia, Canadá e Irlanda.