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Cata en La Bodega de los Reyes

WP_20140329_13_21_23_ProHoy he descubierto un nuevo sitio de vinos en Madrid. Se trata de una tienda que lleva funcionando ya mas de 18 años, pero que han decidido atraer a un nuevo publico ofreciendo interesantes catas a un precio reducido. Se trata de La Bodega de los Reyes, que toma su nombre de la calle madrileña donde está ubicada, a escasos metros de la Plaza de España. La tienda cuenta con una sala de catas en una cava subterranea, donde se disponen dos amplias mesas redondas para 11 comensales. En mi caso, como eramos 6 personas (nº minimo de personas para contratar una cata) estabamos a cuerpo de rey. La cata estuvo dirigida por Sonia, sumiller de la tienda, quien con un lenguaje sencillo y dosis de humor nos hizo una introducción a la cata y el servicio de los vinos.

Con Sonia, la Sumiller

Con Sonia, la Sumiller

Comenzamos con un vino blanco de El Bierzo, al que siguieron dos tintos, un coupage de La Mancha de Tempranillo y Syrah, y un Valenciano de Garnacha Tintorera. Estos nos sirvieron para que Sonia nos explicara las fases de la cata y pudiesemos comparar entre ellos. Tras la lección, fueron saliendo los aperitivos, hasta 10 platos, mas de ración que de aperitivo, con embutidos, queso, lacón, atún con pimientos y sobrasada. Y tras los tintos, un pequeño postre de chocolate y una botella de Cava. Las cuatro botellas que se abrieron quedaron en la mesa para que nos las terminaramos, y todo esto, por el módico precio de 10 € por cabeza.

El grupo de cata en la cava subterranea

El grupo de cata en la cava subterranea

Además de estas catas que puedes programar para tu grupo de amigos, la tienda organiza todas las semanas unas catas a las que te puedes apuntar por solo 5 €, y que forman parte de un concurso que organizan este año por 2ª vez, llamado Cepa de España, para votar al mejor vino de cuantos se presentan. En cada jornada se catan 4 vinos distintos a concurso a los que hay que votar, y la tienda además ofrece después otros dos vinos y un aperitivo. Entre los vinos mas votados, se celebrará una gran final en Junio, donde se catarán mas de cien vinos y se celebrará una comida al módico precio de 20 €

En definitiva todo un descubrimiento y una buena idea para acercar el mundo del vino y de las catas a todo tipo de público, y para todos los bolsillos. Sin duda repetiré.

Un rincon de la tienda

Un rincon de la tienda

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Cata de los vinos de la microbodega del Alumbro (Zamora) en la Taberna Tempranillo de Alcalá

WP_20131119_001Una nueva cata en la Taberna Tempranillo de Alcalá de Henares, y de nuevo gratas sorpresas. Esta vez catamos los vinos de una pequeña bodega de Villamor de los Escuderos, un pequeño pueblo junto a la vía de la plata, a medio camino entre Zamora y Salamanca, y que elabora sus vinos bajo la D.O. Tierra del vino de Zamora. La bodega se llama Microbodega Rodríguez Morán, aunque también es conocida como microbodega del Alumbro por el nombre de sus vinos. Además, los vinos fueron maridados con productos artesanos de la tierra, como queso, paté y morcilla, toda una sorpresa que se trajo Juanjo de su tierra para acompañar a sus vinos, algo que se agradece ya que es llevar la cata un paso mas allá, aunque Inma también puso algo de su cosecha.
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WP_20131119_004Al frente de esta microbodega se encuentra Juan José Moreno, artesano del vino, que se ocupa de la viña y de la elaboración, si bien cuenta también con la ayuda de un enólogo, tratando de combinar lo mejor de la tradición con los conocimientos de un profesional, pero sin que las estrictas normas de la “escuela” influyan demasiado, y dejen campo libre a la filosofía natural que Juanjo quiere imponer en sus vinos. Cultiva con sello de agricultura ecológica, pero además elabora de forma natural, añadiendo dosis mínimas de sulfuroso y solo al embotellar.

Empezamos la cata con el blanco Alumbro 2012, un coupage de Verdejo, Godello, Albillo Real y Palomino, fermentado con levaduras salvajes y decantado a la intemperie aprovechando los fríos inviernos de la zona. Un vino realmente espectacular, con una elevada acidez, y casi 14º de alcohol, perfecto para maridar con un queso artesano de oveja de la zona que también trajo Juanjo

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WP_20131119_003Continuamos la cata con los tintos, comenzando por el 4 Ayres, vino mayoritariamente de Tempranillo con un poco de Cabernet, un vino joven con un ligero paso por madera y con u toco de carbónico que lo hacía único y especial, con mucha personalidad y alejado de los tintos comerciales al uso, pero que gustó mucho entre los asistentes a la cata, lo que demuestra que el gran público afortunadamente empieza a abrirse a nuevos sabores en el mundo del vino, aunque haya algunos gurús que traten siempre de desprestigiar estos vinos por el mero hecho de no ajustarse a unos patrones establecidos por ellos mismos. Maridamos este vino con unos pates artesanales, de codorniz en mi caso, aunque se podía elegir también callos y otros pates.

Pasamos después al Alumbro Tempranillo 2012, un vino al gusto mas comercial o mas “de Escuela”, al paladar, pero sin olvidar que estamos hablando de vinos de uva ecológica y de escasa intervención en bodega, lo que da un plus de calidad, maridado con morcilla zamorana, un placer para los sentidos en una noche fría como la de ayer.

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Y para terminar, una sorpresa por parte de Juanjo, un vino del 2005, anterior a la formación de la bodega, para mi junto al blanco, el mejor vino de la noche, un vino que llevaba en botella desde 2006 y había evolucionado de manera espectacular, estando en su plenitud en este momento. Mi mas sincera enhorabuena a Juanjo por sus vinos!

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En definitiva, otra noche memorable en la Taberna Tempranillo, sin necesidad de salir de Alcalá, por lo que vuelvo a felicitar a Inma y la animo a continuar con las catas de este tipo de bodegas que a mi tanto me gustan

Cata en Vinoteca Emele de los vinos y cervezas del grupo Palacios Vinoteca

WP_20131114_003El jueves 14 y convocados por la Guia Peñin, un grupo de Blogguers tuvimos la oportunidad de asistir a la presentación de los vinos y cervezas del grupo Palacios Vinoteca, que elabora tintos en Ribera del Duero y blancos y cervezas artesanales en Rioja. La cata tuvo lugar en la bodega subterránea de la Vinoteca Emele de Madrid, donde almacenan sus vinos, pero que también dispone de una amplia sala de cata.

WP_20131114_007Comenzamos con la cata del blanco Nivarius, elaborado en La Rioja a base de Tempranillo Blanco y Viura en proporción equilibrada. El nombre viene de un gran nevero que se localiza en la propia viña. El viñedo es uno de los mas altos de La Rioja, a 800 m de altitud y cara norte, lo que hace que la temperatura media sea muy baja dando un fruto de gran acidez. Tanto la fermentación como la posterior crianza de 4 meses se realizan en fudres de roble francés, que redondea esa pronunciada acidez haciendo que el vino tenga mas equilibrio.

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Después catamos tres tintos de Ribera del Duero elaborados por la bodega TRUS, iniciales de Tierra, Roble, Uva y Sol. Los tres vinos que catamos tienen un modo de elaboración muy similar, variando únicamente los tiempos de crianza. Todos los vinos, elaborados exclusivamente a base de Tinta Fina del País, son fermentados con sus propias levaduras en tinos de roble francés de 25.000 litros y la posterior crianza en barricas de roble francés de 225 litros, siendo la crianza de 6 meses para el llamado Roble, de 14 meses para el crianza y de entre 18 y 26 meses para el reserva, dependiendo de cada barrica. Además, para que los vinos estén mas armonizados, todas las barricas son traspasadas de nuevo a los tinos donde se mezclan y reposan un tiempo antes del embotellado que se realiza sin ningún tipo de filtrado.

WP_20131114_012 (1)Por último catamos dos de las cervezas artesanales comercializadas bajo la marca Ceriux. La singularidad de estas cervezas es que en lugar de azucares se le añade concentrado de mosto de uvas de La Rioja, blancas para la cerveza rubia, y tintas para la tostada. Además, los malteados del trigo y la cebada son realizados por un maestro malteador alemán y las recetas son las tradicionales de maestros cerveceros. El agua que se usa es la de un manantial de gran pureza junto al rio Iregua, y la segunda fermentación se realiza en botella. Dos cervezas muy interesantes y todo un mundo por descubrir el de la cerveza artesanal, al que pienso dedicar mas espacio en el blog.

Cata maridada en la vinoteca Tempranillo de Alcalá de los vinos La Casa de Monroy

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Descubrí este sitio hace poco tiempo, gracias a una amiga en común con Inma, la dueña de esta vinoteca-restaurante de Alcalá de Henares, si bien era la primera cata a la que acudía. Y debo decir que no pudo ir mejor.

El local no es muy grande pero si muy acogedor, separado en dos zonas, una de barra y otra con mesas donde a mediodía se sirve un menú del día y por la noche se puede picotear, y de cuyas paredes cuelgan cuadros o fotos que van cambiando cada poco, ya que sirve de pequeña sala de exposiciones para dar una oportunidad a diversos artistas. En esta zona fue donde se realizó la cata.

WP_20131105_002Los vinos que se presentaban eran tintos elaborados por la bodega “La Casa de Monroy” con un denominador común, la Garnacha del bajo Alberche de la zona Sur-Oeste de la Comunidad de Madrid, si bien todos contaban con alguna otra variedad en diversas proporciones. La cata fue dirigida por el autor de los vinos, Gonzalo Lozano, un joven enólogo que aunque se ha formado en las aulas ha mamado la viña desde niño, ya que el viñedo que trabaja pertenece a su familia desde hace varias generaciones, lo que le ha hecho completar esa formación con la experiencia e intuición de la sabiduría popular.

Esta tradición se aprecia en sus vinos, que el mismo trabaja desde la viña a la bodega, siempre tratando de intervenir lo menos posible y de reflejar en la botella el trabajo y el carácter de la viña.

Comenzamos la cata con un vino joven de Garnacha de unos 50 años en una proporción del 70 % con un 30 % de Syrah, que maridamos con una ensalada de escarola y granada. El vino me gustó mucho, se agradecía la ausencia de madera, ya que dejaba hablar a la viña y a la fruta aunque si que noté un pequeño toque de madera, que le daba un toque especiado, pero que le infundía algo mas de carácter y Gonzalo me confesó que llevaba un 5 % de Garnacha criada en madera del año anterior.

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El segundo vino era un Garnacha selección de varias parcelas, con viñas de mas de 100 años en alguno de los casos, con un pequeño porcentaje de 5 % Syrah. La crianza en madera es muy corta, apenas tres meses y en barrica con un uso de roble francés, lo cual para mi es un acierto, ya que cada vez me gustan menos las crianzas largas que creo no aportan nada a los vinos, muy al contrario, enmascaran el trabajo en la viña. En la cata de este vino destacaban las frutas rojas, así como las plantas aromáticas como la jara y el tomillo. El maridaje se realizó con un original plato de quinoa real con verduras blancas. La quinoa real procede de la familia de las espinacas y la remolacha, aunque es un grano parecido a un cereal. Procede de Bolivia donde se cultiva entre 3.000 y 4.000 metros de altitud y es utilizado en este país desde hace muchos siglos como un alimento habitual en su dieta, tanto que la consideraban un grano sagrado, y en quechua quinoa significa “cereal madre”. El sabor es muy agradable, casi dulce, y a mi me resultó en cuanto al aspecto y sensación al paladar muy parecida al cuscús

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Pasamos al tercer y último maridaje de la noche, en esta ocasión con el vino El Repiso, un coupage de Tempranillo (70%), Cabernet Sauvignon (20%) y Garnacha (10%), este si con una larga crianza en madera de 15 meses. Este vino tenía un carácter completamente diferente de los otros, y si bien la larga estancia en madera no destacaba especialmente al ser barricas usadas, si dejaba su impronta, siendo un vino mas potente, mas untuoso, adecuado para comidas fuertes, como un buen cocido, o un cochinillo o cabrito asado. Nosotros lo maridamos con unos filetes rusos de ternera en salsa de níscalos, puerros y brandy añejo.

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Solo me queda felicitar a Inma por lo acertado de los platos, originales y de calidad, y por su propuesta de local y actividades, un sitio que Alcalá de Henares sin duda merecía, y que de verdad deseo que continúe vivo durante muchísimos años, organizando catas y sorprendiéndonos con su cocina. Para mi es un lujo no tener que desplazarme a Madrid para disfrutar de un buen local de vinos con actividades de cata.

Y por supuesto felicitar a Gonzalo de La Casa de Monroy por continuar con la tradición familiar, y conservar para nuestro disfrute esas viejas garnachas, ofreciéndonos unos vinos que reflejan su carácter sin ninguna máscara.

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Fenavin, en una sola calle

Pabellón Noé, Calle 5. No necesité mas, o casi, ya que hice una pequeña escapada al pabellón vecino donde Fabio me presentó a Mónica de Pago casa del Blanco que mas abajo detallaré. Y no es que no me hubiera gustado visitar mas stands, pero es que aquí donde encontré todo lo que necesitaba de Fenavin en estos momentos. Amistad, buenas vibraciones, pasión y buen vino. Por supuesto que si hubiera ido algún día mas habría visitado a otras bodegas conocidas, o habría intentado descubrir nuevos vinos, sobre todo teniendo en cuenta que en la galería del vino tienes los vinos mas representativos de todas las bodegas sin necesidad de recorrer cada stand. Pero en un solo día por delante preferí dejar los experimentos para otro momento e ir a lo seguro. Además, no se puede decir que no descubriera nuevas cosas como ahora veréis:

Mi primer objetivo estaba justo en la mitad de la calle 5, donde se habían instalado el grupo de Vinos Naturales bajo el nombre de Caballo de Troya. Allí, junto a los ya clásicos para mi Vinos Ambiz, Barranco Oscuro, Marenas, Cauzón, Esencia Rural o Vinos Patio, descubrí nuevos integrantes de este grupo, y por supuesto me centré mas en ellos para descubrir sus vinos.

De los Arribes del Duero, en Zamora, llegó Charlotte Allen, también conocida por Carlota, con su vino Pirita, elaborado con variedades autóctonas de la zona como Juan Garcia, Rufete y Bruñal. Esta chica, llegada de Inglaterra, ha apostado por la tradición y ha conseguido *un producto fiel a su terruño, de gran expresión mineral. Un buen ejemplo de recuperación de antiguos viñedos.

Mas al norte, de Cangas del Narcea, llegó Nicolas Marcos, de Dominio del Urogallo, un hombre que dejó su bodega en Toro paro huir a Asturias en busca de viñas antiguas que recuperar, en busca de mas autenticidad, un nexo en común con la mayoría de los elaboradores agrupados en este proyecto de Caballo de Troya. Variedades como la Albarín blanca y tinta, la Verdejo Tinta, que reconozco que yo desconocía, o la Carrasquín, todo un descubrimiento para mi, y vinos como el Pésico, un vino anclado a su tierra, con toda la expresividad mineral que le dan los suelos de Pizarra, Antracita y Cuarzo.

De Valencia llegaba Rafa Lopez, con sus vinos 6º Elemento, donde la Bobal alcanza grandes cotas de expresividad. Rafa también viene de una reconversión en la manera de trabajar. Decidió apostar por la tradición, por como se habían hecho las cosas durante generaciones, descubriendo que aunque signifique mas trabajo también significa mas calidad y mejor expresión en la botella de lo que ofrece la tierra y el fruto. Como el dice, nuestros padres y nuestros abuelos no tenían una demostración científica, pero sabían que haciendo las cosas de una determinada manera funcionaban, y esa es la manera como a el le gusta trabajar.

También con Bobal trabaja Miguel J. Marquez su vino Miquelius 2005, un viejo conocido de hace años pero con el que no había vuelto a coincidir. Me encantó este vino, un tinto con algo de azúcar residual a partir de bobal sobremadurada, que me recordó a algún Fondillon de Alicante

El resto de integrantes de este stand ya eran por mi conocidos, por lo que me dediqué mas a charlar con ellos que a catar, aunque siempre tengo mis favoritos dentro de cada bodega, por lo que no dejé pasar la ocasión de catar esos vinos

Un poco mas adelante de la Calle 5 estaba un pabellón de la provincia de Avila, donde compartían espacio la bodega Maldivinas con sus Movida, y alguna otra novedad, y Daniel Ramos, de Zerveros Finca, un nuevo descubrimiento para mi. Comencé catando los vinos de Maldivinas. los Movida ya los había catado ya en primicia en mi visita del año pasado a su bodega y viñedos, sigo enamorado del laderas, con esa mineralidad salvaje, dada por unas viñas cuyas raíces taladran la roca, y la clara influencia del monte bajo, tomillos, romeros e hinojos que crecen libremente junto a las viñas, y una novedad, el Doble Punta, del que había visto el viñedo en mi visita pero aún no había catado. Un vino excepcional, en la línea de los Movida, pero con un carácter completamente diferente, con una personalidad muy marcada por el terreno, rico en cuarcitas de doble punta, de ahí su nombre. Por supuesto siempre estamos hablando de cepas viejas de Garnacha recuperadas

Después me acerqué a su vecino, de stand, y de bodega, ya que elaboran en el mismo espacio, al menos de momento. Daniel Ramos, de Zerveros Finca, otro artista de las Garnachas viejas de Gredos, y que como en Maldivinas elabora sus vinos diferenciando cada parcela y cada tipo de suelo. De hecho, llevó a Fenavin dos pequeños areneros con una representación del suelo de dos de sus parcelas, una de arena y otra de pizarra. Probé todos sus vinos, todos los tintos de Garnacha de distintas parcelas y suelos, y los blancos de la rara Albillo y de Sauvignon Blanc, y quedé enganchado a estos vinos. Ahora toca visitar a Daniel in situ, conocer esas parcelas y el trabajo que lleva a cabo.

Nuevamente recorrí esta milagrosa calle 5 del pabellón Noé, ahora en sentido inverso, y tras pasar nuevamente junto al Caballo de Troya, mi amiga Mar Galván me llevó a conocer a Jesús Hermida, alma del excelente trabajo que se lleva a cabo con la Verdejo en Finca Caraballas, uno de los mejores Verdejos de Rueda que yo haya probado, una bodega joven, no muy grande, y que trabaja en ecológico, toda una declaración de intenciones

Y como decía al principio, la única excepción a mi visita a esta calle de Fenavín fue la visita de la mano de Fabio al stand del Pago Casa del Blanco, y debo decir que quedé gratamente sorprendido, ya que sus vinos se alejan bastante del standard comercial. Probé los cuatro tinos de su gama Quixote, destacando el elaborado con Malbec y Cabernet Franc, una apuesta de su enólogo Antonio Merino con el que tuve ocasión de hablar. Se trata de un vino de fuerte personalidad y que desde luego rompe con la estandarización de sabores que vivimos en el mundo del vino.

Y con esto pongo fin a este extenso relato, pero que apenas obedece a unas escasas 6 horas de visita a la feria

Galería fotográfica:

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Teatinos, o el esfuerzo de una cooperativa por mejorar la calidad

Teatinos es el nombre del vino que he tenido oportunidad de catar gracias al regalo de una compañera de trabajo oriunda de Casas de Fernando Alonso. Pero también es el nombre con el que popularmente se conoce a este pueblo. Incluso hay alguna anécdota relacionada con el nombre de Fernando Alonso, ya que por lo visto el piloto llegó a protestar por que apareciera el nombre del pueblo en los vinos al coincidir con el suyo. Pero veamos un poco de historia:

En el siglo XVI existía en Madrid un colegio de Jesuitas que se llamaba Los Teatinos. En este colegio estudiaron algunos monjes procedentes de San Clemente y, a su regreso, fundaron un colegio de Jesuitas que era conocido como la finca de “Los Teatinos”. En esta finca, dedicada a la producción agrícola, y en especial a la vid,  comienzan a trabajar las gentes del pueblo, que se van instalando en pequeñas chozas para estar mas cerca de su zona de trabajo, que con el tiempo se convierten en un núcleo de casas que acaba independizándose de San Clemente. Así nace Casas de Fernando Alonso, conociéndose por las gentes del lugar como Teatinos por la procedencia de los monjes

La cooperativa:

La Sociedad Cooperativa Purísima Concepción fue creada en el año 1958, en la actualidad integra a 310 socios y cuenta con unas 2.280 hectáreas.

Su principal cometido es la elaboración de vino pero tiene otras funciones para sus socios como la adquisición de fertilizantes y el almacenamiento de cereales.

Su media de recolección anual gira entorno a 15 millones de kilos de uva y 4 millones de cereales.

Sus variedades principales son Tempranillo, Bobal, Cabernet Sauvignon, Syrah, Moscatel de grano menudo, Macabeo y Airén. Desde el año 1998 se ha invertido más de 3,5 millones de euros en la mecanización y modernización de las instalaciones. Destaca su sistema de clasificación de la uva , ya que posee un analizador de mosto y vino que permite diferenciar la calidad de las uvas a la entrada en bodega. Está acogida a dos denominaciones de origen, La Mancha y Ribera del Jucar, siendo el vino catado perteneciente a esta última.

La D.O. Ribera del Júcar se creó en 2003 y cuenta con una extensión de más de 9000 Has. de viñedo, situadas en los municipios de Casas de Benítez, Casas de Fernando Alonso, Casas de Guijarro, Casas de Haro, El Picazo, Pozoamargo y Sisante, con una altitud media de 700 metros sobre el nivel del mar y un clima mediterráneo continental.

El vino:

Teatinos Selección 40 Barricas está elaborado 100 % con uva Tempranillo procedente de viñedos de mas de 40 años cultivados en vaso, con poca carga de uva, las maceraciones son lentas y largas, con una

maceración prefermentativa de 14 días a 26ºC. Fermentación controlada 9 días y  descube a depósitos de hormigón. Envejecimiento se realiza en cavas subterráneas durante 9 meses en barrica de roble americano (66%) y roble francés (33%), conjugando tuestes de las barricas y los fondos.

El resultado es un vino que está muy por encima de lo que hasta ahora había probado procedente de una cooperativa, viéndose un esfuerzo en la mejora de la calidad de estos vinos necesaria para situar estas bodegas en un mercado que hasta hace bien poco se limitaba a los graneles.

Cata de Vino Natural en Le Petit Bistrot

El miércoles 22 de febrero nos juntamos unos cuantos incondicionales de los vinos naturales en Le Petit Bistrót, restaurante francés en Principe de Vergara (Madrid), aprovechando la visita de las bodegas integrantes de los Vinos Singulares de Pagos Andaluces, es decir, las granadinas Barranco Oscuro y Cauzón y la cordobesa Marenas. También acudieron con sus vinos las manchegas Cano Zarco (Patio) y Ruiz Villanueva, así como Maestro Tejero de Peñafiel, y Fabio de Vinos Ambiz (Madrid). Para mi es un privilegio y un motivo de inmensa alegría el compartir con estos artistas del vino una tarde, mas allá de las catas, por su trato llano y cercano y por el aprendizaje que supone hablar con ellos acerca del vino y la viticultura.

La cita era a las 8 de la tarde. Cuando llegué yo ya estaban los representantes de las  bodegas andaluzas descorchando y sirviendo vino. Lo primero, una copa de Brut de Barranco Oscuro.

BLANCOS

Los vinos blancos fueron los protagonistas de las primeras catas. Carlos, el propietario del restaurante, nos preparó unos aperitivos para acompañar. Queso, oreja, pastelitos de atún, unos exquisitos hojaldres rellenos de espinacas o morcilla, y otras delicias francesas de las que desconozco su nombre pero que estaban para chuparse los dedos.

Enseguida llegaron las otras bodegas invitadas y el despliegue de vinos se multiplicó por las mesas del local. En blancos, catamos en general vinos del 2010, pero también probamos alguna muestra de depósito del 2011. Me sorprendió gratamente el Viognier de Barranco Oscuro, un vino con mucho carácter y con muchos matices, pero que desgraciadamente tendrá una producción muy limitada. También me gustó mucho el Patio Airen 2010 de Samuel Cano, muy redondo en esta añada. Otros vinos que merece la pena tener en cuenta son el blanco Cerro Encinas de Marenas, un coupage de Montepila, Moscatel y Colombar. Por parte de Cauzón, el blanco 2010 con un 30% Sauvignon blanc- 30% Chardonay- 30 %Viognay – 10 % Torrontés, y por parte de Alfredo el Lovamor, 100% Albillo, un vino de gran expresión varietal y el Malvar maceración carbónica de Vinos Ambiz

TINTOS

En cuanto a los tintos, aunque todas las bodegas acudieron con sus respectivas gamas casi al completo, haré reseña de aquellos que suponen novedad (al menos para mi) o mas me impresionaron:

Garnata, de Barranco Oscuro, elaborado con Garnacha alpujarrense, muy distinta a las Garnachas de Madrid o del noreste de España. El Maceración Carbónica Mas Cabal de Marenas, con original etiqueta representando una espada y una leyenda que dice algo así: Naturala vina est liberta vina. Toda una declaración de intenciones. Por parte de Cauzón el Lozano, coupage de Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon. De Samuel Cano el siempre apetecible añada tras añada Patio selección, de Alfredo Maestro el Tinto Castrillo de Duero y de Vinos Ambiz el coupage Las 5 en Punto, que cada día que pasa se encuentra mas redondo y que he de decir que gustó mucho a todos los presentes.

Mención aparte quiero hacer de los vinos de la bodega manchega Bruno Ruiz, ya que era la primera vez que yo tenía contacto con los vinos de esta bodega y nunca he hablado de ellos, aunque si la conocía de oídas. Acudió al evento representada por David Rodríguez, y presentó los siguientes vinos:

–          De sol a sol – cepas Viejas 2009. La elaboración es sorprendente, con 1 año maceración pedicular (toda la pasta de la uva) Aunque domina la Airén 85%, lleva un 15% de Moscatel + Chardonnay pasificadas. La elaboración es independiente para cada variedad, pero al segundo año se prensan y se dejan juntos otro año en deposito con las lías.

–          Pampaneo Tempranillo 2011. También macerado con la pasta durante unos 90 dias y estabilizado por frío.

–          Ruiz Villanueva 2006. Elaborado con un 75 % de uva Cencibel, 15 % de C. Sauvignon y 10% Merlot. Este vino reposa en depósito durante un año, tras una larga maceración para después pasar a crianza en barricas de roble francés y americano usadas durante unos 24 meses y al menos un año de botella.

Tras las catas, y ya rozando la medianoche, una vez el público asistente se había marchado, llegó la hora de disfrutar de la cocina de Le Petit Bistrot. A los aperitivos que fue sacando Carlos durante toda la tarde se unió una cassoulet de pato de la que acompaño foto,  aunque aquí solo pueda intuirse la parte visual de lo espectacular del plato, y de postre unos pastelillos rellenos de chocolate caliente, que acompañamos del Garnacha dulce de Barranco Oscuro, el XARAB. Esta fue la guinda de una maravillosa tarde-noche en torno al vino natural

Galeria de fotos:

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